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La UNICEN releva el tránsito y los siniestros de la Ruta 88: 'nunca el factor humano baja del 70 u 80% de las causas'
Locales 4 de septiembre de 2026

La UNICEN releva el tránsito y los siniestros de la Ruta 88: 'nunca el factor humano baja del 70 u 80% de las causas'

Un equipo de la sede Quequén de la Universidad Nacional del Centro mide el flujo vehicular y mapea los accidentes del corredor que une Mar del Plata con Necochea. El trabajo arrancó tras la muerte de Anita Peralta Rondanina y presentará resultados preliminares en noviembre.

Un grupo de investigación de la sede Quequén de la Universidad Nacional del Centro (UNICEN) puso en marcha un relevamiento de tránsito y siniestralidad sobre la Ruta 88, el corredor de unos 120 kilómetros que conecta Mar del Plata con Necochea y que acumula un largo historial de accidentes fatales. El estudio busca caracterizar cómo se mueve la ruta, cuántos vehículos circulan, de qué tipo y en qué horarios y, en paralelo, mapear dónde y en qué condiciones se producen los choques.

El coordinador de la Licenciatura en Logística Integral, Dante Galván, explicó en Radio Noticias Necochea (97.3) que el trabajo nació después del siniestro en el que murieron la joven deportista Anita Peralta Rondanina y el remisero que la trasladaba. Y adelantó un dato que atraviesa todo el análisis: por más que la infraestructura sea determinante, "nunca el factor humano baja de un 70 u 80% de las causas" en los estudios de siniestralidad.

Un relevamiento nacido después de la tragedia

Galván contó que el estudio se inició tras el choque fatal que conmocionó a la región y que reavivó el reclamo histórico por la autovía. "Es un estudio de tránsito y de siniestralidad", resumió, y aclaró que la universidad decidió ponerse al frente porque entiende que su rol "tiene que ser de aporte al entorno".

El equipo excede a la carrera de Logística: lo integran docentes, investigadores del CONICET, personal no docente, la tecnicatura y una diplomatura vinculada a la paz, además de estudiantes que se ofrecieron a colaborar. "Tenemos un grupo de gente que se puso atrás de este estudio", describió el coordinador, que trabaja en temas de seguridad vial desde hace más de 20 años.

Cómo se mide la ruta: aforos, planillas y maniobras

El trabajo de campo consiste en aforos vehiculares en distintos puntos, días y horarios. La primera jornada se desarrolló el 19 de agosto, de 7 a 21 horas, con dos grupos ubicados en simultáneo en la intersección de Arenas Verdes con la Ruta 88 y en el acceso a Miramar.

Cada equipo trabaja con planillas que clasifican el tipo de vehículo: livianos, pesados, unidades con acoplado, cantidad de ejes y maquinaria agrícola. También se registran las ambulancias, con una intención concreta. "Queremos demostrar con datos que este eje no solo tiene que ver con lo turístico y lo productivo, sino también con las tareas de cuidado y los viajes por salud", planteó Galván.

A ese conteo se suma el registro de maniobras: de dónde a dónde se desplazan los vehículos, quiénes se incorporan y quiénes salen de la ruta en cada acceso. El objetivo es reconstruir, con cámaras y sucesivas mediciones, qué pasa efectivamente en cada tramo.

Cuatro tramos bajo la lupa

El estudio divide la traza en al menos cuatro tramos: de Batán a Comandante Nicanor Otamendi, de Otamendi a Miramar, de Miramar a Mechongué y de Mechongué a Necochea. Galván remarcó que dentro de esos segmentos hay sectores que merecen atención especial, como la zona de lomas y las curvas entre Otamendi y Miramar: "no todo es lo mismo", advirtió.

En paralelo al trabajo en la ruta avanza la tarea de gabinete: mapear cada siniestro con su kilómetro exacto, el horario, las condiciones climáticas, el tipo de choque, frontales, despistes y las personas involucradas. Para eso el grupo cruza datos de la Provincia de Buenos Aires, de investigaciones propias y de medios locales de Necochea. "Este cruce es lo que nos va a permitir sacar conclusiones y detectar puntos críticos", señaló.

"El factor humano no baja del 70 u 80%"

Consultado sobre las conductas al volante, Galván reconoció que durante las mediciones ya observaron maniobras "de negligencia o de distracción". Y puso el eje en un concepto: la infraestructura vial moderna se diseña para "perdonar" el error humano. Una banquina pavimentada, ejemplificó, le da al conductor "un segundo" para recuperar el control que una ruta sin banquina no ofrece.

Para graficar la angostura de la traza, el especialista recurrió a una comparación que usa con sus alumnos: nadie se cruzaría de frente con otra persona a 120 kilómetros por hora "dentro de un arco de fútbol", y sin embargo la Ruta 88 tiene ese mismo ancho, 7,30 metros. "Estamos siempre en una situación expuesta en términos de riesgo", sostuvo.

Aun así, fue categórico con el peso del factor humano: en todos los estudios de siniestralidad que hizo en más de dos décadas, la responsabilidad del conductor "nunca baja de un 70 u 80% de las causas". Por eso, dijo, la atención y la prudencia al conducir "tienen que estar" tanto como la obra.

Del estudio a la autovía: qué falta y el pedido a Katopodis

Galván pidió no confundir los alcances del trabajo: "es una partecita" de lo que requiere un proyecto de infraestructura. Para diseñar una autovía o una remodelación profunda hacen falta estudios complementarios de mayor escala, como el relevamiento planialtimétrico, el análisis hidráulico y de desagües, la medición de anchos y la evaluación de las obras de arte.

El coordinador aseguró que la universidad está en condiciones de hacer ese estudio integral y que ya envió una nota al ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, para ofrecerlo. Hasta el momento no obtuvo respuesta. "Es un poco ponernos a disposición", explicó, y aclaró que hoy el relevamiento se sostiene con recursos propios y con los tiempos personales de docentes y alumnos.

Concientización y participación: un proyecto sin fecha de cierre

El trabajo no termina con las mediciones. Galván adelantó que ya empezaron a contactar a una escuela ubicada sobre la traza para trabajar en concientización y educación vial, una línea que consideró "el camino" aunque sus resultados se vean a largo plazo. "Vamos a trabajar cómo me incorporo a la ruta, cómo uso la ruta", detalló.

El coordinador destacó además la colaboración recibida de vecinos, de Vialidad provincial, de la Policía y de autoridades de Lobería y Necochea, entre otros. También valoró los contactos que aportó la madre de Anita. Quienes quieran sumar información o colaborar, indicó, pueden acercarse a la sede de la UNICEN en Quequén.

Los resultados preliminares se expondrán en el Congreso de Logística que la sede organizará el 19 y el 20 de noviembre, la primera jornada en la universidad y la segunda en el Centro de Acopiadores, con una mesa de cierre a la que fueron invitados intendentes de la región para debatir la mejora del corredor.

Una ruta con más de 120 víctimas fatales

El relevamiento se inscribe en un reclamo de larga data. La Ruta 88 une Mar del Plata y Necochea a lo largo de unos 120 kilómetros, con un tránsito estimado de entre 7.000 y 10.000 vehículos por día y una única cinta asfáltica que quedó chica para la demanda. En las últimas décadas se contabilizaron más de 120 muertes en la traza.

El caso que reactivó el pedido de autovía fue el choque del 12 de julio de 2026, a la altura del kilómetro 55, cerca del paraje San José, donde murieron el remisero Santiago Irigoyen, de 58 años, y Ana "Anita" Peralta Rondanina, de 15, jugadora de vóley de Once Unidos que volvía a Necochea tras un torneo en Mar del Plata.

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